Cuenta Tahir Shah, en su libro “El aprendiz de brujo”, que en 1830 se llevó a cabo una increíble experiencia en la India. En efecto, ante la presencia del marajá de Lahore y una distinguida comisión de sabios, un hombre fue enterrado vivo, durante 40 días y ¡sobrevivió! Se trataba de Haridas, el santón. Antes de su hibernación, el hombre se preparó tomando leche y yogur, depués se bañó y se tragó 1 metro de lino, para limpiar todo resto de heces que pudiera haber quedado en sus intestinos. Luego, se concentró , bajando el pulso y la temperatura a voluntad. Fue enterrado en un foso, cubierto con tierra y tapado con un muro. Cuarenta días después, el marajá ordenó desenterrarlo. El santón salió vivo, como si nada hubiera pasado. Finalmente, el hombre recorrió la India, lleno de fama y de riquezas. Dicen que esta experiencia de hibernación se reprodujo por doquier, allá en ese lejano país. ¿Qué será de Haridas el santón, hoy?
